“Samuel Beckett es el pequeño artesano de la ruina, el miniaturista de la agonía.”

Gody Suter


“Samuel Beckett demuestra que no hay escapatoria, y eso produce desasosiego porque, efectivamente, no hay escapatoria. (…) Nuestra ansia constante de optimismo es nuestra peor excusa. Si rechazamos a Samuel Beckett por pesimista, ¿no nos convertimos, entonces, en personajes beckettianos de una escenografía beckettiana?

Peter Brook


“Un sketch de los Pensamientos de Pascal realizado por los Fratellini.”

Jean Anouilh

“Es el escritor más valiente e implacable de la actualidad, y cuanto más restriega su nariz en la basura, tanto más se lo agradezco.”

Harold Pinter


“…como el ratón que roe un ataúd.”

E.M. Cioran

“Ser artista es fracasar como nadie más se atreve a fracasar.”

Samuel Beckett


EL AUTOR

Samuel Beckett nació el 13 de abril de 1906 en Foxrock, cerca de Dublín. Asistió al famoso Trinity College y en 1927 obtuvo su licenciatura en lenguas romances. Luego pasó dos años enseñando literatura en París, época en la cual conoció a su compatriota James Joyce, que tuvo una influencia decisiva, aunque por oposición, en la literatura radicalmente austera que Beckett llegó a cultivar.
En 1937 se instaló definitivamente en París. En 1942, tras sumarse a la Resistencia, tuvo que huir de la Gestapo al sur de Francia, libre de la ocupación alemana, donde escribió Watt, su primera novela (publicada en 1953).
Al finalizar la guerra, produjo lo más sustancial de su obra: Molloy (1951), Malone muere (1951) y El innombrable (1953), novelas en las que se despoja progresivamente de toda referencia literaria o existencial hasta dar lugar a una mera voz en la intemperie, que elude cualquier atribución de identidad o de sentido definitivos; y Esperando a Godot (1952), que marca un antes y un después en el teatro contemporáneo. Las piezas que le siguieron –Final de partida (1961), Krapp, la última cinta magnética (1959), Acto sin palabras (1964), No yo (1973), That Time (1976), entre otras– forjan un teatro de la impotencia, reflejo intransigentemente honesto del hombre moderno.
Premio Nobel de literatura en 1969, Samuel Becket murió en París en 1989.