En esta aproximación escénica al sánguche misterioso de los veinte, buscamos los mismos centavos que hay que echar en la ranura para ver la vida color de rosa.
La sala es la botella que encierra el barco.
La oncena de actores son los médiums entre los vanguardistas de los años locos del siglo veinte y nuestra época.
La obra es una hipótesis sobre cómo esa época y cómo aquellos ejemplares pueden teatralizarse en la intersección del presente y el pasado.
¡La ilusión del batacazo!
Entre las dos cadenas montañosas de las guerras; entre la sangre derramada de la Semana Trágica y la noche de la Década Infame.
En el medio, los sabrosos últimos felices de una Argentina que rápidamente va a traicionar muchas de sus promesas de progreso.
Sin embargo, adentro del sánguche, no hay ni una afirmación ni una interrogación plena: el jamón andará en el filo de la duda y la ironía...
¿Habremos hecho buen contacto?

Paco Giménez


Paco Giménez & La Noche en Vela

Paco Giménez se inició como actor en su Córdoba natal en la compañía La Chispa a comienzos de los años setenta. Cursó la licenciatura en interpretación teatral y luego, durante la dictadura, vivió siete años en México. En 1984 regresó a Córdoba donde creó el espacio La Cochera, que lleva más de dos décadas de vida. Desde entonces, coordina varios grupos teatrales –en Córdoba y en Buenos Aires– como La Cochera (integrado por los primeros alumnos que formó en su escuela), Los delincuentes (en su mayoría ex compañeros del grupo La Chispa) y Los que dijeron Oh! Con ellos hizo Delincuentes comunes, Cielos de agua, Los ratones de Alicia, Uno, Pan pan pan, Barriendo la pampa, Choque de cráneos, Luminarias, Besos divinos, Una vez cada siete años, Sacra Fauna, La noche de alegría, HanjoLubaKantan, El ángel de los suburbios, Polvo de ladrillos, Enfermos del culo, Por piernas y boca, Orto y ocaso e Intimatum. Desde comienzos de los noventa, Paco Giménez viaja a Buenos Aires para trabajar con La Noche en Vela, el grupo que nació con la obra del mismo nombre y que, en 1992, inauguró el foso del teatro IFT. Con ese grupo, realizó además los espectáculos Manjar de los Dioses (1997) en El Galpón del Abasto, Ganado en pie (2000) coproducción con el Teatro San Martín en El Portón de Sánchez y Fiore di merda (2005) en el Teatro de la Ribera en 2005.