Cronología
1977
Ariel Bufano monta David y Goliat –cuyo texto escribe en colaboración con Ruth Schwartz–, en la sala Leopoldo Lugones del Teatro San Martín. Participan de la experiencia Adelaida Mangani, Juan Haedo, Roberto Cardozo, Luis Rivera López, Sergio Rower y Alejandro Waisman. El éxito del espectáculo lleva a Kive Staiff, director del Teatro, a proponer a Bufano la creación de un elenco estable de intérpretes titiriteros, primera experiencia del género en el país.
1979
Con un muy buen recibimiento se estrena en la sala Leopoldo Lugones Carrusel titiritero, de Ariel Bufano, donde el Grupo incursiona en nuevas propuestas de investigación, mezclando técnicas y explorando diferentes lenguajes.
1980
Se estrena Amor de Don Perlimplín con Belisa en su jardín, de Federico García Lorca, la primera obra de títeres para adultos que el Grupo pone en escena y que marca su afianzamiento como elenco estable. El espectáculo, que utiliza el guante como técnica preponderante, inaugura asimismo la sala Cunill Cabanellas del San Martín como espacio orientado a la experimentación escénica.
1981
La Bella y la Bestia, de Ariel Bufano sobre el cuento de Jeanne-Marie Leprince de Beaumont, se estrena en la sala Martín Coronado y se constituye en un nuevo hito de la compañía, que explora aquí un espacio no convencional, sin retrablo, con los titiriteros a la vista y títeres de tamaño monumental. La obra recibe el Premio SALIMOS al mejor espectáculo del año.
1983
Se estrena El gran circo criollo, tal vez el espectáculo más emblemático del Grupo de Titiriteros y uno de los de mayor convocatoria del teatro argentino: más de medio millón de espectadores. A fines de año, Ariel Bufano recibe el premio Molière en reconocimiento a su trayectoria.
1984
En junio, con el auspicio del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto de la República Argentina, el Grupo realiza una exitosa gira por Europa que abarca Francia –donde se lo invita a representar al país en el Festival de Teatro de las Naciones de Nancy–, Alemania Federal –Alabame Hall de Munich– y España, con funciones en el Teatro Lara de Madrid.
1985
Se crea El Callejero, desprendimiento itinerante de la compañía, con la intención de llevar los títeres a escuelas y otras instituciones alejadas de la ciudad. En ese marco, se monta El caballero de la mano de fuego, de Javier Villafañe, dirigida por Sergio Rower, y La lágrima de María, de Ariel Bufano, dirigida por Luis Rivera López.
1986
En la sala Martín Coronado se estrena La historia de Guillermo Tell y su hijo Gualterio, de Ariel Bufano sobre el drama de Friedrich Schiller. En abril, el Grupo representa a la Argentina en el II Festival Internacional de Montevideo, Uruguay. Se producen cambios en el Grupo a partir del éxodo de varios integrantes, que pasan a formar sus propios grupos: Sergio Rower y Luis Rivera López, dos “históricos”, crean Libertablas, de extensa y rica trayectoria en el teatro infantil.
1987
En mayo, el Grupo de Titiriteros lleva El gran circo criollo a Puerto Rico –presentándose en las universidades de Río Piedras e Interamericana de Puerto Rico y en la Secretaría de Bellas Artes– y a Canadá, donde participa en el Festival de las Américas de Montreal, en el Festival Internacional de Teatro para Niños de Toronto y en el que se realiza en Edmonton. En septiembre, el canal estatal ATC emite El gran circo criollo, primera experiencia del grupo en televisión. Se crea el Taller-Escuela de Titiriteros, con el objetivo de volcar las experiencias del Grupo en nuevas generaciones y formar actores-titiriteros, muchos de los cuales pasarán a integrar la compañía.
1988
Año más que prolífico para el Grupo. En marzo se estrena El príncipe de Homburgo, de Heinrich von Kleist, en versión y dirección de Michael Meschke, responsable del Marionetteatern de Suecia, primera experiencia de la compañía con un director extranjero. En abril y en la Feria del Libro, se da a conocer Una vez en la selva, de Roberto Docampo, sobre los Cuentos de la selva de Horacio Quiroga, utilizando la técnica milenaria del teatro de sombras. Otro integrante del grupo, Daniel Spinelli, estrena Por la misma huella en la sala Cunill Cabanellas, un homenaje al titiritero anónimo, dedicado al maestro Javier Villafañe. En agosto, Adelaida Mangani estrena El Pierrot negro, uno de los más bellos espectáculos del Grupo, incorporando nuevas técnicas de manipulación e iluminación. En septiembre, Bufano monta el espectáculo de cámara Pequeño varieté. En octubre, el conjunto visita los Estados Unidos, donde inaugura y participa del Festival Internacional de Marionetas de Atlanta, Georgia. Posteriormente se traslada a México, para tomar parte en el Festival Internacional Cervantino de Guanajuato, y realiza funciones en Guadalajara, Morelia y el Distrito Federal, con su espectáculo emblemático: El gran circo criollo.
1989
Se estrena Peer Gynt, de Henrik Ibsen, en la sala Casacuberta, un espectáculo en el que los titiriteros se integran a la puesta con actores para representar la fantasía, los sueños y recuerdos del protagonista (Alfredo Alcón). En mayo, Ariel Bufano viaja a Moscú, invitado por el Teatro Nacional de Títeres, para dictar conferencias y talleres sobre los títeres en la Argentina. Daniel Veronese, Emilio García Wehbi y Ana Alvarado, integrantes del Grupo de Titiriteros, crean El Periférico de Objetos, compañía que encara un trabajo destinado al público adulto utilizando los objetos como elementos protagónicos, y que renueva la escena teatral porteña a principios de los noventa.
1990
Mariana Pineda, versión para títeres de la obra de Federico García Lorca, se estrena en la sala Martín Coronado. Nuevamente el Grupo participa de una obra con actores: Un Fausto criollo, de Sergio Bizzio y Daniel Suárez Marzal, que se estrena en la sala Casacuberta.
1991
En septiembre, Ariel Bufano es invitado a participar de un coloquio en el Instituto Internacional de la Marioneta de Charleville-Mézières, Francia, junto a los más importantes creadores del arte titiritero. En noviembre Bufano es nuevamente convocado, esta vez por el Indira Gandhi Institute for the Arts de Nueva Delhi, para formar parte de la asociación profesional de artistas del género en la India. Se estrena Una leyenda tehuelche, dirigida por Roberto Docampo, en la sala Cunill Cabanellas, y luego pasa al Hall Central del Teatro para realizar funciones gratuitas durante las vacaciones de invierno.
1992
Adelaida Mangani estrena y dirige Historias de gatos en la Sala Martín Coronado. El Grupo viaja a Sevilla, España, donde presenta con gran éxito El Pierrot negro en el Teatro La Alameda, en el marco de la Expo Sevilla 92. Se estrena Los caminos de Don Quijote, de Tito Lorefice, en el Teatro Lasalle, sala entonces asociada al Teatro San Martín, en funciones especiales para escuelas. Es un año de pesar para la compañía: el 8 de octubre fallece Ariel Bufano, a los 61 años. A partir de ese momento, Adelaida Mangani se hace cargo de la dirección.
1993
Se estrenan La travesía de Manuela de Ana Alvarado y Dos payasos de Roberto Docampo, dirigidas por sus autores. Al cumplirse un año de la muerte de Ariel Bufano, se realiza una muestra homenaje en su memoria, con la exposición de muchos de sus títeres. Asimismo, se lleva a cabo un ciclo de títeres para adultos con las obras El hombre de arena, a cargo de El Periférico de Objetos, y El ángel terminal, de Rafael Curci, seleccionadas por un jurado formado por miembros de la UNIMA (Unión Internacional de Marionetas) y el Teatro San Martín.
1994
La compañía decide incursionar de manera más resuelta en el teatro de títeres para adultos. En ese contexto se estrenan las obras de dos integrantes del Grupo: Breve vida, de Daniel Veronese, en la sala Martín Coronado, y La balada del Gran Macabro, versión de Emilio García Wehbi de un oscuro texto de Michel de Ghelderode, en la sala Casacuberta.
1995
El Principito, sobre el cuento de Antoine de Saint-Exupéry, adaptado y dirigido por Carlos Almeida, se representa con excelente repercusión en la sala Cunill Cabanellas. También se estrenan La leyenda de Robin Hood, una adaptación de Mauricio Kartun y Tito Lorefice de la popular leyenda de la Inglaterra medieval, en la sala Casacuberta, y Muñeca, versión en títeres para adultos de la obra homónima de Armando Discépolo, a cargo de Rafael Curci, que se representa en el Centro Cultural Recoleta.
1996
Se repone con el éxito acostumbrado El gran circo criollo, aunque tomando únicamente la primera parte del espectáculo, que desde entonces se denomina El gran circo. La mayor dificultad radica en reemplazar a Bufano en la manipulación de algunos personajes fuertemente marcados por el estilo de su creador, como Maese Trujamán, el títere presentador, suerte de alter ego del propio Bufano.
1998
En mayo, Adelaida Mangani presenta en la sala Martín Coronado El árbol, espectáculo basado en un clásico de la literatura infantil: Y el árbol siguió creciendo, de la reconocida escritora Graciela Montes, responsable también de la adaptación. En la sala Casacuberta se estrena La noche de San Silvestre, de Guillermo Roig, un espectáculo programado para representarse en escuelas de la ciudad.
1999
Se estrena en la sala Cunill Cabanellas Paso a paso, adaptación de Carlos Almeida del cuento Tranquila tragaleguas la tortuga cabezota de Michael Ende.
2000
En la sala Casacuberta se estrena El niño de papel, escrita y dirigida por Ana Alvarado.
2001
Se estrena en la sala Cunill Cabanellas Gaspar de la noche, versión libre de Adelaida Mangani sobre la obra de Aloysius Bertrand, destinada a público adulto.
2002
Se estrena El pájaro azul, dirigida por Adelaida Mangani, adaptación de Andrea Garrote de la pieza homónima de Maurice Maeterlinck, en la sala Casacuberta. Posteriormente se la repone en el Teatro Presidente Alvear. El 19 de octubre el Grupo festeja el 25º aniversario de su creación en una jornada especial que incluye una muestra del Taller de Titiriteros, una experiencia con la participación del público, y la puesta en escena de dos obras: El gran circo y El retablillo de Don Cristóbal, de Federico García Lorca, con dirección de Daniel Spinelli. Asimismo, se realiza un Homenaje a Ariel Bufano a diez años de su muerte.
2003
Tito Lorefice presenta una versión de Romeo y Julieta que aúna una técnica clásica –el guiñol– con un texto clásico de la dramaturgia universal.
2004
En la sala Casacuberta se estrena Teodoro y la Luna, de Eduardo Rovner, dirigida por Adelaida Mangani, con diseño de títeres y escenografía del artista plástico Luis Felipe Noé. Roberto Cossa imagina para su versión de La novia de los forasteros, de Pedro E. Pico, un pueblo, una plaza y la estación de trenes representados por teatro de títeres. La obra se estrena en el Teatro Regio con dirección de Rubens Correa y con Adelaida Mangani a cargo de la puesta de títeres. Para esta incursión del Grupo en un drama costumbrista, se utiliza la técnica del teatro negro.
2005
En la sala Casacuberta sube a escena Pulgarcito, de Maite Alvarado y Fernanda Cano, inspirada en el relato de Charles Perrault, con dirección de Ana Alvarado. En el Teatro de la Ribera se estrena El Caballero Vacilante, la Espada y el Dragón, escrita y dirigida por Rafael Curci, que rescata la tradicional técnica de los pupi siciliani.
2006
La zapatera prodigiosa, de Federico García Lorca, en versión de Daniel Spinelli, se estrena en el Teatro Sarmiento. La puesta adapta la obra al lenguaje de los muñecos sin alejarse del texto original que, según su director, “parece haber sido escrito para ser representado por títeres”. Se utiliza el denominado títere “de varilla”, descendiente directo del wayang-golek javanés.
2007
En el año de su 30º aniversario, el Grupo de Titiriteros del Teatro San Martín estrena El maravilloso viaje de Maese Trujamán y su extraordinaria compañía en la sala Martín Coronado, y se realiza una exposición de títeres en el Hall Central del Teatro San Martín.
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